Juan Pedro Garrido Juárez, director del periódico La Voz de la Sierra y principal sospechoso del asesinato de su colega Aurelio Cabrera Campos, según la Fiscalía General del Estado (FGE), fue reportado ayer por sus familiares como desaparecido. Los parientes denunciaron además que agentes de la Policía Ministerial actuaron con lujo de violencia y golpearon a la madre del periodista, Graciela Juárez Vázquez.

Claudia Martínez Sánchez, representante de la Casa del Periodista, manifestó por la noche a esta casa editorial que tenía información de que había sido liberada una orden de aprehensión contra Garrido Juárez y que policías ministeriales se encontraban afuera de su domicilio

Este periódico preguntó a la Enlace de Comunicación Social de la FGE si Garrido Cuevas estaba en calidad de detenido, pero no hubo respuesta.

Cerca de las 23 horas a La Jornada de Oriente se comunicó una mujer que se identificó como Evelin Garrido Juárez y dijo ser hermana de Pedro Garrido Juárez. Entre sollozos y con una voz que denotaba alteración, aseguró que los policías ministeriales habían irrumpido a la casa del periodista, donde se encontraba su madre, Graciela Juárez Vázquez, de 55 años.

A decir de Evelín Garrido Juárez, fueron entre 25 y 30 elementos los que tomaron parte en la operación y causaron destrozos en la vivienda que su progenitora comparte con su hermano, la esposa de éste, los tres hijos de ambos –que no rebasan los cinco años cada uno– y un adolescente de 17 años.

“Rompieron los vidrios y las cámaras, le dispararon a la máquina con la que se hace el periódico, a la pantalla, les quitaron los celulares y le pegaron a mi mamá”, aseguró la declarante.

A Evelín Garrido Juárez se le preguntó si conocía el paradero de su hermano y dijo ignorarlo, al igual que el de su padre, quien ya no vive con su esposa.

Versiones falsas

Hasta los primeros minutos de este martes 20 de septiembre, la FGE no había confirmado la aprehensión de ninguno de los dos periodistas, directivos de La Voz de La Sierra.

No obstante, desde las 13 horas aproximadamente, la dependencia se encargó de difundir entre los reporteros que cubren sus actividades la versión de que Juan Pedro Garrido Juárez estaba en calidad de detenido.

La especie era falsa: este reportero tuvo contacto con Pedro Garrido Juárez a las 13 horas por whatsapp para solicitarle una entrevista y luego pasadas las 14:30 por vía telefónica, durante un diálogo –del cual fueron testigos otro periodista y una activista– y cerca de las 16 horas volvió a comunicarse con él.

En la entrevista Juan Pedro Garrido informó que su casa fue cateada por más de 25 agentes de la Policía Ministerial. Las diligencias comenzaron al filo de las 4:30 horas y terminaron pasadas las 9:30, según dijo el periodista. Los oficiales buscaban la pistola con la que dispararon a Aurelio Cabrera Campos y la camioneta en el que su o sus victimarios huyeron.

Juan Pedro Garrido afirmó que los comandantes de la Policía Ministerial Adolfo Zamudio Guzmán, Florencio Vázquez Rodríguez y Miguel Hernández Romero, encabezaron el cateo y aunque no tenían autorización para hacerle revisiones a los vehículos que se encontraban dentro de la casa, quisieron hacerlo y el periodista les dio permiso, “por que no tengo nada que ocultar y nada que temer”, dijo.

Juan Pedro Garrido acusó a la Fiscalía General del Estado de querer tomarlo a él y a su padre como “chivos expiatorios” (sic), pues nada tuvieron que ver en el homicidio de Aurelio Cabrera Campos, ya que llevaban una buena relación con el ahora interfecto.

A pregunta expresa sobre cuál es el motivo por el que la dependencia pretende involucrarlos en el crimen, Juan Pedro Garrido respondió que La Voz de la Sierra, el periódico que la familia ostenta desde hace 18 años, ha evidenciado un posible contubernio entre la Policía Ministerial y bandas dedicadas al robo en la zona de Xicotepec de Juárez.

Juan Pedro Garrido fue más allá y aseguró que el comandante de la Policía Ministerial, Adolfo Zamudio Guzmán, tenía rencillas personales con Aurelio Cabrera Campos, por lo que exigió que las indagatorias se enfoquen sobre dicho mando policiaco.

De hecho, Juan Pedro Garrido aseguró que Aurelio Cabrera Campos, director de El Gráfico, y quien fue ultimado a balazos la noche del jueves de la semana pasada, también había dado seguimiento a presuntos actos de corrupción de los policías ministeriales y que incluso tuvo un altercado público con el comandante Adolfo Zamudio Guzmán, unos 20 días atrás.

Con información de La Jornada de Oriente.